xxx
Respuesta a la pregunta
Prácticamente ninguno. El proceso es generalmente bien tolerado y solo excepcionalmente conlleva algún riesgo como el síndrome de hiperestimulación ovárica, que consiste en una respuesta exagerada al tratamiento.
Otros riesgos también descritos, como la infección, el hemoperitoneo o la torsión ovárica ocurren de manera excepcional. De todas maneras, se personaliza el tratamiento y se vigila de manera periódica a la donante para minimizar cualquier riesgo.