La criopreservación de corteza ovárica es una de las técnicas que están disponibles en el IVI para la preservación de la fertilidad, mediante la cual se han obtenido varios nacimientos a nivel mundial.
Actualmente las pacientes que padecen un cáncer, presentan unas altas tasas de supervivencia gracias a los avances en el diagnóstico y tratamiento del mismo. Sin embargo dichos tratamientos (quimioterapia/radioterapia) son agresivos y pueden provocar efectos secundarios importantes como fallo ovárico prematuro, lo cual puede impedir la posibilidad de ser madres con sus óvulos en un futuro y por otro lado el cese de la producción de hormonas femeninas (menopausia precoz). Otras enfermedades (autoinmunes, hepatitis, etc) requieren la administración de este tipo de tratamientos, y por tanto pueden beneficiarse también de la
preservación de fertilidad.
Aunque la probabilidad de que esto ocurra depende de la edad de la paciente, tipo de patología y tipo de quimioterapia utilizada, se estima que de forma global afectará a aproximadamente la mitad de las pacientes. Por ello es aconsejable siempre que sea posible preservar la fertilidad antes de iniciar este tipo de tratamientos.
En qué consiste
Se trata de obtener pequeños fragmentos de tejido de la corteza ovárica (capa más externa del ovario donde se encuentran los óvulos) y congelarlos en nitrógeno a muy baja temperatura. Para ello se realizan los siguientes pasos:
- Se realiza una cirugía laparoscópica. Se trata de una cirugía mínimamente invasiva que habitualmente no requiere hospitalización y tiene una duración de aproximadamente 45 minutos.
- Se extraen pequeños fragmentos de corteza ovárica que se congelan en nitrógeno
- Una vez la paciente supera su enfermedad, si se comprueba el cese de su función ovárica, se realizará una nueva laparoscopia en la que se reimplantan esos trozos de corteza en el ovario
Ventajas
Esta técnica puede restablecer la función ovárica con lo que podrían lograrse incluso gestaciones espontáneas y permitiría tener niveles hormonales normales, evitando los efectos secundarios propios de una menopausia precoz (osteoporosis, sofocos, riesgo cardiovascular).
Por otro lado no requiere estimulación ovárica, pudiéndose realizar inmediatamente en cualquier momento del ciclo menstrual.
Indicaciones
Sería aplicable a pacientes que vayan a recibir quimioterapia o radioterapia ya sea por causa oncológica o por otro tipo de enfermedades.
Es el método de elección en niñas antes de la pubertad.
También se realiza en mujeres adultas, pudiéndose combinar con
vitrificación de ovocitos.
Sería el método de elección en aquellos casos en que se requiere iniciar rápidamente el tratamiento contra el cáncer y no se dispone de tiempo para realizar una estimulación ovárica para vitrificar ovocitos, o en las que estuviese contraindicada dicha estimulación.