La ooforopexia consiste en alejar los ovarios del campo de irradiación para evitar la exposición directa de los ovarios a la radioterapia, y evitar así el daño considerable que ésta puede ocasionar a las gónadas cuando se encuentran en el campo de radiación.
La transposición de los ovarios tiene unas indicaciones concretas y puede ser compatible con otras técnicas. Dependiendo del campo de irradiación, la fijación puede realizarse en la parte superior de las goteras paracólicas o detrás del útero.
Ofrece protección gonadal hasta en el 60% de los casos, y preserva la función ovárica en un 83-88% de los casos, dependiendo de si laparotomía o laparoscopia.
Dentro de las posibles complicaciones, destacan: lesiones vasculares, infarto de la trompa de Falopio y formación de quistes.