ELLA: Bueno… lo conseguimos, por fin la transferencia!! Vaya días llevamos, no? Yo creí que nos iban a cancelar el ciclo.
ÉL: Pues sí, la verdad es que el día que vinimos a consulta y nos dijeron que la respuesta estaba siendo más baja de lo que esperaban, yo también pensé que nos paraban.
EllA: Sí, ese día fue difícil, vaya hartón de llorar me di cuando salimos de la consulta. Después de llevar ya 7 días de inyecciones, pensar que todo iba a ser para nada… me sentía fatal, no podía ni planteármelo, ni me lo podía permitir, que mi cuerpo no respondiera como yo quería. Menos mal que en la eco siguiente se recuperó la cosa.
ÉL: Sí, y ese día ya parecía que estabas embarazada… Vaya cambio!! No veas las hormonas cómo te han puesto…
ELLA: Pues sí, yo misma me lo he notado, he estado muy especial, no? Tenía unos cambios… incluso en el mismo día y aunque tú no notaras nada, ya estaba supercontenta con el tratamiento y convencida de que todo iba a salir bien, ya me ponía a llorar como una tonta y a lamentarme de que no iba a salir bien. Y todo eso, para mis adentros…
ÉL: Bueno, eso de que yo no notara nada habría que discutirlo. Sí que se te notaba, que estabas de un susceptible, que no había quien te hablara… (entre risas, estamos antes del transfer y no hay malos rollos)
Ella: Yoooo!! Y tú!! Que aunque no has dicho nada, ni has hablado del tema, tenías un careto… que cualquiera te llevaba la contraria. Y cuando te preguntaba: “No me pasa nada, estoy bien, estoy bien…” Pues menos mal porque si llegara a pasarte…
ELLA: Pues yo no tanto, la verdad. Esto no ha sido nada fácil. Me veía atacada en todos los frentes: Ya no sabía que excusa poner en el trabajo, cualquier hora era mala para escaparme. Luego llega el fin de semana, tuvimos boda y allá que iba yo con la medicación que no sabía ni como esconderla. Jo¡ es que lo de las inyecciones... me han costado, eh?. Y yo que creí que en el centro de salud iban a poder ponérmelas, vaya mosqueo con la enfermera cuando me dijeron que no. Pero sabes qué te digo, que mejor habérnoslas puesto en casa.
EL: Bueno, mejor ahora que ya te las he puesto todas, pero vaya paranoia te dio el primer día con que no te la había puesto bien, con que se había quedado liquidito en el bote, incluso querías abrir otro frasco, pero qué exagerada… Y lo mal que te pusiste después de eso. Casi tenemos que ir a Urgencias de lo nerviosa que estabas…
ELLA: Sí, es verdad, pero es que quería que todo saliera a la perfección, tenerlo todo supercontrolado. ¿Si supieras que llevo ya una semana despertándome a las 4.30 de la mañana y sin pegar ojo hasta que ha sonado el despertador sin parar de darle vueltas a todo esto?
ÉL: Sí, me imagino. Yo ha habido días que he tardado hasta 2h en dormirme. Y lo peor sabes cuando fue? El día de la punción. Ahora que ya ha pasado y que ha ido todo bien, te confieso que me daba un poco de miedo de que te pasara algo.
Y ahora que ha pasado te lo digo, me costo un montón tener la muestra mientras tu estabas en el quirófano
ELLA: Sí, ese día yo venía también muy nerviosa, aunque creo que se me notaba menos que a ti. También me di una buena llantina cuando llegué del quirófano! Que vergüenza, vaya forma de llorar delante de las enfermeras y de todo el que pasó por la habitación, parecía una niña chica!!
Pero bueno, ahora que ya estamos en la transferencia estoy segurísima de que lo vamos a conseguir, ya voy a estar embarazada
Mar Tirado,
Psicóloga IVI Sevilla