1. Parejas con esterilidad de origen desconocido, es decir, aquellas en las que tras el estudio básico de esterilidad (que incluye seminograma el varón y hormonas basales, ecografía e histerosalpingografía a la mujer) no se han encontrado la causa de la misma.
2. Parejas en las que la mujer no ovula normalmente (lo que ocurre con mayor frecuencia en las que padecen el síndrome de ovario poliquístico) o bien presenta defectos en el moco cervical que lo convierten en un medio hostil para los espermatozoides.
3. Parejas en las que el varón presenta defectos leves en el semen. Por ejemplo, la concentración o movilidad no es la adecuada (oligozoospermia o astenozoospermia) o bien, aunque esto es menos frecuente, anomalía en los genitales que impidan el coito y/o dificulten la eyaculación.